vendredi, avril 07, 2006

Epilogo

Cada vez que cerramos un círculo, otro se abre. La existencia no es más que una espiral, en que a cada vuelta que damos, nos lleva más allá. Y al empezar este blog hablaba del tiempo circular, y de alguna forma sin darme cuenta, fui escribiendo y estructurando la historia de la misma manera, circular. Y aquí acaba este círculo, pero mientras escribo esto, ya se abrió otro, que probablemente sea el sujeto de las próximas publicaciones, Eros y Psique.

A mi vuelta, partí a Viña, descanse lo pase bien, me reí mucho, y sobretodo me relaje, me desconecte.

El regreso a Santiago, fue lo habitual, ordenar un poco el mundo material, para poder retomar el trabajo. A nivel interno buscaba la confirmación de que ya estaba fuera del laberinto, que podía recomenzar. Por otra parte algunos meses antes, había tomado la decisión de no involucrarme con nadie, mientras no sintiera que estaba bien por dentro. Pero ya me preocupaba el que me sintiera bien, y nadie aparecía. Sabía que debía mantener la calma, y no desesperar, que cuando hubiese recuperado el equilibrio completamente, cuando el péndulo interno ya no oscilara, alcanzando el equilibrio perfecto, aparecería la persona correcta. Y así seguí. El mes de marzo retome todas mis actividades, esta vez que nuevas responsabilidades a nivel laboral, nuevos proyectos en la cabeza, y con mucha paz interna. La intuición seguía al máximo, y con la sensibilidad a flor de piel.
Un día, no se exactamente cual. Tuve un sueño lucido. Aquellos sueños en que son tan reales, que creemos estar despiertos, y no es hasta que nos despertamos realmente que no nos damos cuentas que fue solo un sueño. En mi caso, los tenia a veces, y generalmente venían con cargas emotivas fuertes, y había aprendido que eran el reflejo de lo que me pasaba a nivel interno.
Soñé que entraba al departamento de mi ex pareja, el living comedor, estaba con muy pocas cosas, y en ese instante me daba cuenta de que se estaban cambiando de casa. Caminaba entre las cajas, y los pocos, muebles que tenia el lugar. Pasaba por la cocina, que también estaba algo desierta. Abría una puerta y entraba a su dormitorio, y este estaba completamente vacío, sin nada. Daba una vuelta, y en ese instante desperté, dándome cuenta de que era solo un sueño. Inmediatamente me di cuenta, que seguí tan tranquilo como antes, que la imagen de que partía, de que su pieza estaba vacía, no me producía ningún revuelo a nivel emocional. Me senté en la cama, y me puse a pensar que significaba esto. Recordé que Jung, siempre decía que en los sueños esta siempre representado nuestro interior, y que en particular las casas, son la representación de nuestra estructura interna. La respuesta a la luz de esto, era clara, mi interior estaba libre ya de toda la carga emocional que algún día tuvo esa relación. Su cuarto en el sueño, no era mas que mi parte interna que estaba relacionada con el a nivel emocional, y ya estaba vacía, libre. Por la tarde de ese día, reflexionando sobre el sueño, me di cuenta que podía comenzar a caminar tranquilamente, que podía moverme sin miedo, que los recuerdos seguían estando, y lo estarían por siempre, pero sin cargas que los hicieran penosos, o desagradables. La semana siguiente, visite a la psicóloga, ella me confirmo lo que yo pensaba del sueño, y además me dio el alta.
Ese día mientras volvía a casa, pensaba con una sonrisa en la cara, que me tenía preparado el cielo, que me tocaba aprender en esta etapa de la vida. Desde ese día, no me ha preocupado más el tema de mi última relación. No he dejado de salir con mis amigos los fines de semana, han reaparecido amistades de muy atrás, que estaban perdidas. Me he acercado más a mis amigos de siempre. Y he aprendido a disfrutar cada minuto que paso en la compañía de alguien. La intuición y la sensibilidad, siguen ahí, al nivel máximo. Y cada día que pasa, me pregunto que vendrá mañana. Pero cada domingo al levantarme, después de haber bailado toda la noche, me pregunto, ¿donde estará o cuando vendrá? Para mis amigos más esotéricos, esta nueva etapa de mi vida la comienzo con una vibración mas alta, por lo tanto solo se me acercaran personas con niveles altos de vibración. Y solo recuerdo cada día, que debo estar alerta, siempre recuerdo la parábola de las vírgenes necias, de los evangelios, que por no estar alertas, con las lámparas llenas de aceite en medio de la noche, se quedaron sin sus prometidos.

Y como sello, de que podía partir nuevamente, sucedió, lo que tenía que pasar, el día menos pensado, y en el momento en que el sueño, el cansancio, me hacían tomar la decisión de partir a dormir a casa. Hace una semana atrás, el sábado por la noche, minutos antes que sacara mi chaqueta del guardarropía para partir a dormir, apareció a quien esperaba. Nos habían presentado en Noviembre, pero en esa época, yo estaba en pleno duelo, y con la promesa de no involucrarme con nadie. Después de esa vez, no lo vi más, hoy se que por que partió de viaje. Y esta vez, mi mejor amigo fue y lo saco de donde estaba escondido, y lo puso a mi lado. Pero bueno, eso es parte del próximo circulo que sea abre en mi vida.

Gracias a quienes me leen y me postean, acá seguiremos

jeudi, avril 06, 2006

El ultimo día


En que momento comencé a salir, no lo se, pero de repente me di cuenta de que algo estaba cambiado en mi interior. Repentinamente mientras tomaba café en la mañana, me di cuanta de que una melodía, me llenaba el interior de emoción, y una lágrima corría por mi cara.
¿Qué mierda, me pasa? – me pregunte-
No estoy triste, no me he acordado de él. Esta melodía no la había escuchado antes.
Después de darle vueltas al asunto un rato, descubrí, que estaba con la sensibilidad a flor de piel, al máximo.
Eres muy tonto – me dije internamente-
Esa era la razón de la intuición que no fallaba en una. La intuición que me avisaba lo que iba a pasar, quien llamaría, a quien me encontraría. Ahora comenzaba a entender, era parte de la curación interna, del comenzar a caminar. A moverse de nuevo.
Esa mañana fue tranquila, Jean Michel y Pascal, se quedaron en casa, para estar conmigo el ultimo día. Tomamos desayuno juntos, ayude en el aseo del departamento. Y cerca al mediodía salimos al centro de la ciudad, a caminar, a vitrinear (en el buen sentido de la palabra). Almorzamos en un pequeño restaurant, y yo invite un café a la Cigale. Un antiguo restaurant, de finales del siglo 19 que fue completamente restaurado, en estilo art Nouveau, realmente precioso, ha sido usado en varias películas francesas y americanas: Bueno invite el café, por que comer es algo caro en ese lugar. Y ademas por el placer de estar acá un rato, disfrutar con ellos el lugar.
Volvimos por la tarde a casa, ya sentía el cansancio de varios días sin parar, de recorrer lugares que me traían recuerdos, de conversar con ellos, de ponerse al día. De mirar desde la distancia mi vida en Chile, de tratar de comprender cada sentimiento que flotaba en mi interior. Así que dormí un rato, esa noche saldríamos a un bar a tomar algo, para conocer los amigos de mis amigos
Me desperté después de dos horas, aproveche de arreglar mi maleta, al otro día tomaba el primer tren a Paris, que me llevaría directo al avión. Comimos algo, y a eso de las 8 salimos, al otro día ellos me llevarían a la estación, y después irían a trabajar, acá era invierno, mientras en Chile, mis amigos estarían en la playa tomando sol.

Llegamos a un bar, cerca del Hospital donde trabaje antes. Y pensar que pase miles de veces por acá, y jamás imagine que este lugar existía. El lugar un bar muy bien decorado, con poca luz, música electrónica, pero a un volumen que permitía conversar sin gritar, mas al fondo, una pequeña pista de baile. Era día de semana, como ellos me advirtieron, por lo que la gente venia temprano. Al otro día todos trabajaban. Como me habían explicado antes, estábamos en una ciudad de provincia, y de la región mas católica y conservadora de Francia, tan conservadora que aun existía una columna con la estatua del Rey Luis, detrás de la catedral. Eso me explicaba que la gente no era muy asidua a venir a estos lugares por miedo a ser vistos. Pese al liberalismo del país, aun era difícil acá, un poco como en Chile. Esto no es Paris, me dijeron varias veces. Cuando entramos, varias personas de dieron vuelta a mirar quien llegaba. Nos sentamos en una mesa, y pedimos unas cervezas, para mi una Adelscot, aquella cerveza escocesa mezclada con Whisky, que me encantaba. Mientras observaba las personas, de variadas edades, llego Yannick, uno de los amigos que venia esta noche. Un típico Bretón, rubio de ojos azules, alto. Nos presentaron y estuvimos un rato conversando, de su trabajo, de cómo lo pasaba acá. Después fue mi turno, de contestar preguntas, como era Chile, que hacia acá, como conocía a mis amigos. De a poco llegaron tres personas mas. Todos muy agradables. Todos querían saber de mi, de mi país, así que de repente me di cuenta que toda la atención de la mesa, giraba en torno a mi, mas algunos de otras mesas, conocidos, que pasaron a saludar. Me reia solo, por que no faltaron las invitaciones. A las que contestaba que no podía, por que volvía a Chile. Alguno recrimino a Jean Michel, que no me hubiera traído antes. Yo solo sonreía internamente, esto me servia para subir la autoestima. Cerca de la medianoche, nos despedimos, intercambiamos correos, con algunos, y partimos a casa. Yo iba algo triste, por que se acababa esta semana, que de alguna forma había sido un agiornamento interno. Bueno termine por cerrar la maleta y a dormir.

El día siguiente, estaba embarcado en el tren de las 6 de la mañana, camino a Paris. La despedida fue emotiva, abrazos, besos, y promesas de volvernos a ver, lo antes posible.
Las dos horas del viaje las dormí profundamente. Al llegar al aeropuerto, hice los trámites de costumbre, y pase a la sala de embarque. Eran tantas las emociones vividas, que necesitaba descansar para ordenarme internamente. Por lo menos lo vivido en Chile los últimos meses, estaba en orden, estaba ya perdiendo su carga emotiva. Pero ahora debía procesar lo vivido acá.

El viaje de vuelta fue sin tropiezos, dormí lo que mas pude, por que al llegar a Santiago, mi auto me esperaba, y me iba directo a Viña del Mar. Donde estaban mis amigos esperando.

Llegue por la mañana a Chile, tome el auto, y partí a Viña: Prendí la radio y comenzó a tocar una canción del CD que estaba puesto, era Edith PIAF que cantaba y que de alguna manera simbolizaba la o vivido estos días, solo me reía largo rato cuando me di cuenta de que la letra estaba hecha para mi es ese instante:

Non! Rien de rien (Nada de nada)
Non ! Je ne regrette rien (No me arrepiento de nada)
Ni le bien qu'on m'a fait (Ni del bien que me han hecho)
Ni le mal tout ça m'est bien égal ! (Ni del mal, todo me da igual)
Non ! Rien de rien ... (No, nada de nada)
Non ! Je ne regrette rien... (No me arrepiento de nada)
C'est payé, balayé, oublié (Esta pagado, barrido, olvidado)
Je me fous du passé! (El pasado me da lo mismo)

Avec mes souvenirs (con mis recuerdos)
J'ai allumé le feu (yo prendo el fuego)
Mes chagrins, mes plaisirs (mis penas, mis placeres)
Je n'ai plus besoin d'eux ! (Yo ya no tengo mas necesidad de ellos)

Balayés les amours (Barri los amores)
Et tous leurs trémolos ( Y todos sus temblores )
Balayés pour toujours (Barridos para siempre)
Je repars à zéro .. (Yo parto de cero)
Non ! Rien de rien ............