Epilogo
Cada vez que cerramos un círculo, otro se abre. La existencia no es más que una espiral, en que a cada vuelta que damos, nos lleva más allá. Y al empezar este blog hablaba del tiempo circular, y de alguna forma sin darme cuenta, fui escribiendo y estructurando la historia de la misma manera, circular. Y aquí acaba este círculo, pero mientras escribo esto, ya se abrió otro, que probablemente sea el sujeto de las próximas publicaciones, Eros y Psique.
A mi vuelta, partí a Viña, descanse lo pase bien, me reí mucho, y sobretodo me relaje, me desconecte.
El regreso a Santiago, fue lo habitual, ordenar un poco el mundo material, para poder retomar el trabajo. A nivel interno buscaba la confirmación de que ya estaba fuera del laberinto, que podía recomenzar. Por otra parte algunos meses antes, había tomado la decisión de no involucrarme con nadie, mientras no sintiera que estaba bien por dentro. Pero ya me preocupaba el que me sintiera bien, y nadie aparecía. Sabía que debía mantener la calma, y no desesperar, que cuando hubiese recuperado el equilibrio completamente, cuando el péndulo interno ya no oscilara, alcanzando el equilibrio perfecto, aparecería la persona correcta. Y así seguí. El mes de marzo retome todas mis actividades, esta vez que nuevas responsabilidades a nivel laboral, nuevos proyectos en la cabeza, y con mucha paz interna. La intuición seguía al máximo, y con la sensibilidad a flor de piel.
Un día, no se exactamente cual. Tuve un sueño lucido. Aquellos sueños en que son tan reales, que creemos estar despiertos, y no es hasta que nos despertamos realmente que no nos damos cuentas que fue solo un sueño. En mi caso, los tenia a veces, y generalmente venían con cargas emotivas fuertes, y había aprendido que eran el reflejo de lo que me pasaba a nivel interno.
Soñé que entraba al departamento de mi ex pareja, el living comedor, estaba con muy pocas cosas, y en ese instante me daba cuenta de que se estaban cambiando de casa. Caminaba entre las cajas, y los pocos, muebles que tenia el lugar. Pasaba por la cocina, que también estaba algo desierta. Abría una puerta y entraba a su dormitorio, y este estaba completamente vacío, sin nada. Daba una vuelta, y en ese instante desperté, dándome cuenta de que era solo un sueño. Inmediatamente me di cuenta, que seguí tan tranquilo como antes, que la imagen de que partía, de que su pieza estaba vacía, no me producía ningún revuelo a nivel emocional. Me senté en la cama, y me puse a pensar que significaba esto. Recordé que Jung, siempre decía que en los sueños esta siempre representado nuestro interior, y que en particular las casas, son la representación de nuestra estructura interna. La respuesta a la luz de esto, era clara, mi interior estaba libre ya de toda la carga emocional que algún día tuvo esa relación. Su cuarto en el sueño, no era mas que mi parte interna que estaba relacionada con el a nivel emocional, y ya estaba vacía, libre. Por la tarde de ese día, reflexionando sobre el sueño, me di cuenta que podía comenzar a caminar tranquilamente, que podía moverme sin miedo, que los recuerdos seguían estando, y lo estarían por siempre, pero sin cargas que los hicieran penosos, o desagradables. La semana siguiente, visite a la psicóloga, ella me confirmo lo que yo pensaba del sueño, y además me dio el alta.
Ese día mientras volvía a casa, pensaba con una sonrisa en la cara, que me tenía preparado el cielo, que me tocaba aprender en esta etapa de la vida. Desde ese día, no me ha preocupado más el tema de mi última relación. No he dejado de salir con mis amigos los fines de semana, han reaparecido amistades de muy atrás, que estaban perdidas. Me he acercado más a mis amigos de siempre. Y he aprendido a disfrutar cada minuto que paso en la compañía de alguien. La intuición y la sensibilidad, siguen ahí, al nivel máximo. Y cada día que pasa, me pregunto que vendrá mañana. Pero cada domingo al levantarme, después de haber bailado toda la noche, me pregunto, ¿donde estará o cuando vendrá? Para mis amigos más esotéricos, esta nueva etapa de mi vida la comienzo con una vibración mas alta, por lo tanto solo se me acercaran personas con niveles altos de vibración. Y solo recuerdo cada día, que debo estar alerta, siempre recuerdo la parábola de las vírgenes necias, de los evangelios, que por no estar alertas, con las lámparas llenas de aceite en medio de la noche, se quedaron sin sus prometidos.
Y como sello, de que podía partir nuevamente, sucedió, lo que tenía que pasar, el día menos pensado, y en el momento en que el sueño, el cansancio, me hacían tomar la decisión de partir a dormir a casa. Hace una semana atrás, el sábado por la noche, minutos antes que sacara mi chaqueta del guardarropía para partir a dormir, apareció a quien esperaba. Nos habían presentado en Noviembre, pero en esa época, yo estaba en pleno duelo, y con la promesa de no involucrarme con nadie. Después de esa vez, no lo vi más, hoy se que por que partió de viaje. Y esta vez, mi mejor amigo fue y lo saco de donde estaba escondido, y lo puso a mi lado. Pero bueno, eso es parte del próximo circulo que sea abre en mi vida.
Gracias a quienes me leen y me postean, acá seguiremos
A mi vuelta, partí a Viña, descanse lo pase bien, me reí mucho, y sobretodo me relaje, me desconecte.
El regreso a Santiago, fue lo habitual, ordenar un poco el mundo material, para poder retomar el trabajo. A nivel interno buscaba la confirmación de que ya estaba fuera del laberinto, que podía recomenzar. Por otra parte algunos meses antes, había tomado la decisión de no involucrarme con nadie, mientras no sintiera que estaba bien por dentro. Pero ya me preocupaba el que me sintiera bien, y nadie aparecía. Sabía que debía mantener la calma, y no desesperar, que cuando hubiese recuperado el equilibrio completamente, cuando el péndulo interno ya no oscilara, alcanzando el equilibrio perfecto, aparecería la persona correcta. Y así seguí. El mes de marzo retome todas mis actividades, esta vez que nuevas responsabilidades a nivel laboral, nuevos proyectos en la cabeza, y con mucha paz interna. La intuición seguía al máximo, y con la sensibilidad a flor de piel.
Un día, no se exactamente cual. Tuve un sueño lucido. Aquellos sueños en que son tan reales, que creemos estar despiertos, y no es hasta que nos despertamos realmente que no nos damos cuentas que fue solo un sueño. En mi caso, los tenia a veces, y generalmente venían con cargas emotivas fuertes, y había aprendido que eran el reflejo de lo que me pasaba a nivel interno.
Soñé que entraba al departamento de mi ex pareja, el living comedor, estaba con muy pocas cosas, y en ese instante me daba cuenta de que se estaban cambiando de casa. Caminaba entre las cajas, y los pocos, muebles que tenia el lugar. Pasaba por la cocina, que también estaba algo desierta. Abría una puerta y entraba a su dormitorio, y este estaba completamente vacío, sin nada. Daba una vuelta, y en ese instante desperté, dándome cuenta de que era solo un sueño. Inmediatamente me di cuenta, que seguí tan tranquilo como antes, que la imagen de que partía, de que su pieza estaba vacía, no me producía ningún revuelo a nivel emocional. Me senté en la cama, y me puse a pensar que significaba esto. Recordé que Jung, siempre decía que en los sueños esta siempre representado nuestro interior, y que en particular las casas, son la representación de nuestra estructura interna. La respuesta a la luz de esto, era clara, mi interior estaba libre ya de toda la carga emocional que algún día tuvo esa relación. Su cuarto en el sueño, no era mas que mi parte interna que estaba relacionada con el a nivel emocional, y ya estaba vacía, libre. Por la tarde de ese día, reflexionando sobre el sueño, me di cuenta que podía comenzar a caminar tranquilamente, que podía moverme sin miedo, que los recuerdos seguían estando, y lo estarían por siempre, pero sin cargas que los hicieran penosos, o desagradables. La semana siguiente, visite a la psicóloga, ella me confirmo lo que yo pensaba del sueño, y además me dio el alta.
Ese día mientras volvía a casa, pensaba con una sonrisa en la cara, que me tenía preparado el cielo, que me tocaba aprender en esta etapa de la vida. Desde ese día, no me ha preocupado más el tema de mi última relación. No he dejado de salir con mis amigos los fines de semana, han reaparecido amistades de muy atrás, que estaban perdidas. Me he acercado más a mis amigos de siempre. Y he aprendido a disfrutar cada minuto que paso en la compañía de alguien. La intuición y la sensibilidad, siguen ahí, al nivel máximo. Y cada día que pasa, me pregunto que vendrá mañana. Pero cada domingo al levantarme, después de haber bailado toda la noche, me pregunto, ¿donde estará o cuando vendrá? Para mis amigos más esotéricos, esta nueva etapa de mi vida la comienzo con una vibración mas alta, por lo tanto solo se me acercaran personas con niveles altos de vibración. Y solo recuerdo cada día, que debo estar alerta, siempre recuerdo la parábola de las vírgenes necias, de los evangelios, que por no estar alertas, con las lámparas llenas de aceite en medio de la noche, se quedaron sin sus prometidos.
Y como sello, de que podía partir nuevamente, sucedió, lo que tenía que pasar, el día menos pensado, y en el momento en que el sueño, el cansancio, me hacían tomar la decisión de partir a dormir a casa. Hace una semana atrás, el sábado por la noche, minutos antes que sacara mi chaqueta del guardarropía para partir a dormir, apareció a quien esperaba. Nos habían presentado en Noviembre, pero en esa época, yo estaba en pleno duelo, y con la promesa de no involucrarme con nadie. Después de esa vez, no lo vi más, hoy se que por que partió de viaje. Y esta vez, mi mejor amigo fue y lo saco de donde estaba escondido, y lo puso a mi lado. Pero bueno, eso es parte del próximo circulo que sea abre en mi vida.
Gracias a quienes me leen y me postean, acá seguiremos

