El final de un ciclo, o el comienzo de otro?

Hace ya un par de semanas que no escribo. En estos días varias veces me senté a hacerlo, pero las ideas iban y venían, pero nada se cristalizaba La verdad que han sido días intensos, y a veces difíciles. Pero quien no se arriesga no cruza el río. Hace tres meses atrás, algo me anuncio, que este periodo de muerte, o sea los 52 días antes del cumpleaños, serian muy duros, pero con un resultado que no imaginaba. Y hace ya dos semanas, que deje de mirar adelante, he tratado de soltar, y de no pensar en lo que viene, he tratado de estar en el aquí y ahora. A ratos el meditar me ha logrado situar en ese instante fugas que es el presente, encerrado entre nuestro pasado y lo que viene.
Las tempestades emocionales, aquella montaña rusa de la que escribía, dejo paso, a un periodo de calma. Y sincrónicamente, los días de sol, me acompañaron con un estado interno que podría describir como de sensibilidad a flor de piel. Ya no hay esos altos y bajos, esas angustias repentinas. La acupuntura me he ido centrado. Y el péndulo, describe movimientos más lentos, más cercanos al equilibrio. Y hoy mientras miraba una serie en la televisión, me di cuenta que el tema a resolver es el de sentirse solo. Pero no es acaso el trance por el cual todos pasamos en nuestras vidas. No es el grito agónico de Cristo en la cruz, que llama a su Padre, que lo ha abandonado. No es acaso el pasaje difícil y doloroso por la vagina de nuestra madre cuando nacemos. No es acaso el desgarro interno que llevamos dentro por que de alguna forma no fuimos queridos lo suficiente, cuando niños. Y ha casi dos semanas de mi cumpleaños, siento que algo va cristalizando, me doy cuenta de que muchos de los miedos que tenia han ido desapareciendo, y de alguna forma mi actuar en el diario vivir es mas fluido, menos pensado. De alguna forma que no logro identificar voy fluyendo con la vida.
Por otra parte, el soltar, fue lo mas difícil. Aquel día que el ángel batió sus alas para partir, decidí sentarme frente a mi puerta abierta, a esperar. Decidí no moverme no hacer nada para que volviera, solo esperar, y tal vez eso, es lo que mas me ha costado. En sueños sentí que solo debía confiar, las cartas estaba echadas hace muchos eones atrás, y no debía moverme solo esperar. Por que como dijo una vez el oráculo, cuando el Sol vuelva a salir............
De a poco el péndulo, que se agito violentamente de la razón a la emoción, va logrando el equilibrio. Aun queda camino por recorrer para que amanezca de nuevo. Pero lentamente, la temperatura de la ciudad va aumentando, de a poco los días se han ido haciendo mas largos, y algunos árboles van dejando entre ver sus flores. De alguna manera que solo la sincronía puede explicar, cuando el Sol salga de nuevo, el aire y la tierra estarán nuevamente en unión con Mercurio.
Las tempestades emocionales, aquella montaña rusa de la que escribía, dejo paso, a un periodo de calma. Y sincrónicamente, los días de sol, me acompañaron con un estado interno que podría describir como de sensibilidad a flor de piel. Ya no hay esos altos y bajos, esas angustias repentinas. La acupuntura me he ido centrado. Y el péndulo, describe movimientos más lentos, más cercanos al equilibrio. Y hoy mientras miraba una serie en la televisión, me di cuenta que el tema a resolver es el de sentirse solo. Pero no es acaso el trance por el cual todos pasamos en nuestras vidas. No es el grito agónico de Cristo en la cruz, que llama a su Padre, que lo ha abandonado. No es acaso el pasaje difícil y doloroso por la vagina de nuestra madre cuando nacemos. No es acaso el desgarro interno que llevamos dentro por que de alguna forma no fuimos queridos lo suficiente, cuando niños. Y ha casi dos semanas de mi cumpleaños, siento que algo va cristalizando, me doy cuenta de que muchos de los miedos que tenia han ido desapareciendo, y de alguna forma mi actuar en el diario vivir es mas fluido, menos pensado. De alguna forma que no logro identificar voy fluyendo con la vida.
Por otra parte, el soltar, fue lo mas difícil. Aquel día que el ángel batió sus alas para partir, decidí sentarme frente a mi puerta abierta, a esperar. Decidí no moverme no hacer nada para que volviera, solo esperar, y tal vez eso, es lo que mas me ha costado. En sueños sentí que solo debía confiar, las cartas estaba echadas hace muchos eones atrás, y no debía moverme solo esperar. Por que como dijo una vez el oráculo, cuando el Sol vuelva a salir............
De a poco el péndulo, que se agito violentamente de la razón a la emoción, va logrando el equilibrio. Aun queda camino por recorrer para que amanezca de nuevo. Pero lentamente, la temperatura de la ciudad va aumentando, de a poco los días se han ido haciendo mas largos, y algunos árboles van dejando entre ver sus flores. De alguna manera que solo la sincronía puede explicar, cuando el Sol salga de nuevo, el aire y la tierra estarán nuevamente en unión con Mercurio.

3 Comments:
Mmm...si todo vuelve a su cause y las aguas se tranquilizan, nuestra vida toma su rumbo y podemos dejarnos llevar, me alegro que estes bien, un abrazo.
Jorge
PS.: Siempre me alegra leerte, escribes muy bien.
UN GRAN ABRAZO Y MUCHA FUERZA DE LALO CAVIERES.
Ya se acerca la primavera, espero estes bien. Esop, Saludos.
Jorge
Enregistrer un commentaire
<< Home