jeudi, mars 02, 2006

El comienzo del laberinto, o el comienzo del fin


Mientras tomaba mi maleta, me ponía mi parka, me di cuenta de una pequeña coincidencia. La parka la había comprado hace 10 años, para venir a Francia, al igual que los bototos. Durante este decenio pasado, casi no las use. Y esta vez nuevamente me acompañaban.
Estaba de noche, y frió. Una fina lluvia caía. Cruce el túnel bajo las vías del tren, que seguía a St Nazaire, y llegue el hall de la estación. Estaba cambiada, mal que mal han pasado 10 años, pensé. Salí a la calle, cruce a tomar el tramway, compre mi billete en la maquina automática, y de pie espere. Como recordaba a esta hora, había un buen número de personas esperando. Sobre todo jóvenes, del colegio cercano, y pasajeros del tren, reconocí a dos o tres.
Mientras esperaba, comencé a repasar, a modo de juego los nombres de las estaciones que cruzaría antes de llegar a mi destino. Estaba en Gare SNCF, era fácil recordar que la que seguía era Duchesse Anne, el Castillo Ducal, se veía un par de cuadras mas allá iluminado.En eso llego el tranway, subi, sin olvidar de marcar mi ticket. Ya en el vagón calefaccionado, seguí con mi juego mental de recordar las estaciones. Me, me fui de pie, para mirar por la ventana no quería perder detalle, por si algo estaba cambiado.
Partimos, mientras por la ventana de la puerta veía acercarse el Chateu des Ducs de la Bretagne, y fue inevitable que a mi memoria volviera la letra de la canción de Tri Yann, que conocía de memoria:

« Si mort à mors duchesse, noble Dame
S'il n'en sera plus que poudre de corps
Dorme son cœur bordé d'or
Reviendront les siècles d'or cent fois mille et mille aurores encore….. »

En eso la puerta se abre, y baja algunas personas frente al castillo, era inevitable que recordara la historia mil veces escuchada, de que era la única noble francesa que había estado casada con dos Reyes, y así evito que su Ducado, fuera anexado por la fuerza a Francia. El aviso de la puerta que se cierra, y seguimos, seguía Bouffay?, creo que si, el antiguo barrio burgués, a los pies del castillo y la catedral de St Pierre.
Bingo, pensé. No había olvidado, estaba parado el tramway en la estación de Bouffay. Las tiendas que ocupan los primeros pisos de los edificios, muchos de ellos monumentos del siglo 18 y 17, estaban abiertos, a lo lejos divise la cave donde compraba vinos. Seguimos, ahora era la estación central de los tranvías, Place de Commerce. Cruzamos la línea 1, y en ese instante recordé que en estos diez años, se había construido otra línea más, que partía de Commerce. Llegamos, y mucha gente descendió, y otro tanto subió, era la hora pick. Los buses esperando a partir, mucha gente esperando, algunos con baguettes al brazo, otros comiendo algún pastel comprado en la boulangerie de enfrente. Mire hacia la Ile Feydeau, seguía tal cual como estaba hace diez años, seis manzanas de edificios señoriales, construidos con el dinero ganado por la venta de esclavos, en el caribe, y el transporte de caña de azúcar, para que el barco no volviera vacío, el llamado comercio triangular. Hace ya 4 siglos atrás. Cada entrada con una mascara, cada friso cada portal seguía tal cual lo recordaba.

Aun trataba de recordar la próxima estación, creo que solo una vez, fui mas allá, solo por conocer, era Mediathèque, o Port de Nantes.

Era Mediathèque, descendí, y camine por la calle Fourcroy, entre la emoción y el calor de la calefacción, no sentí frió, era solo media cuadra al Hotel. Me esperaban y recordaban mi llamada unas semanas antes. Llene los papeles de registro, y conteste las preguntas de siempre. Por que venia a Nantes, donde aprendí francés. El recepcionista muy agradable, quería seguir conversando. Pero ya sentía la urgencia de ir al baño, además de dejar mis cosas, para salir a caminar, no quería esperar un minuto más.

Entre en mi cuarto, abrí la maleta, me desnude y rápidamente tome una ducha. Mientras me duchaba, comencé a sentir la nostalgia, de estar acá solo. Me di cuenta que mi juego mental de recordar los nombres de las estaciones, de tratar de recordar cada detalle, de mi viaje hasta el hotel, no era mas que lo que hubiera dicho , o contado, si la persona que 4 meses antes me había dejado, hubiera estado aca. Rápidamente la nostalgia se convirtió en pena, y no me quedo más que llorar un rato bajo el agua, recordando, que cada lágrima que derramara, servia para que algún niño del mundo fuera feliz.
Me cambie ropa, y salí rápidamente. Pero esta vez la emoción del volver, estaba empañada con algo de pena, algo de rabia. Decidí ir a campo traviesa, o sea internarme por el centro de la ciudad, a riesgo de perderme, como muchas veces me paso, con calle pequeñas, curvas que a veces, que cambian de dirección y de nombre sin aviso. Llegue a la Place Graslin, el teatro de la Opera enfrente mío. Decidi crebilloner, un rato (Nota: la Rue Crebillon, es la que tiene las tiendas mas chic y caras de Nantes, los nanteses, acuñaron el verbo crebilloner, que es ir a pasear por esa calle). Bastante gente caminaba a esa hora por acá, las 7.30 PM. La verdad es que mas me fije en la gente que caminaba por ahí, que en los negocios, al llegar a una esquina, recordé que Cecile y Alan, vivían enfrente, mire a ver si había luz, en su departamento, pero estaba apagado, días después me entere que se habían ido de Nantes, hacia 6 años. En el primer Tabac que encontré compre cigarros, los de siempre Philip Morris, light, y una tarjeta para el teléfono. Llegue a la Place Royal, la fuente iluminada, más linda de lo que la recordaba. Entre a un café, y pedí café au lait, y un par de croissant, tenia algo de hambre. Mientras tomaba mi café, comencé a repasar que me había movido a hacer este viaje. Contuve las lágrimas, que querían salir, no era el lugar, aunque aca era un perfecto desconocido. Pague mi café, y rápidamente baje al Cours de 50 otages, para buscar un teléfono, necesitaba llamar a Jean Michel. Marque el numéro, y contesto la maquina automatica:

“vous avez tombé chez Pascal et Jean Michel, laissez nous votre message après la sonnerie….tiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Salut, ce moi, je viens de arriver à Nantes, j’espère de vous voir, je vous embrasse »
Llamaría mas tarde, y dejaría el número del Hotel, no lo había traído. Empezaba a sentir el cansancio, hambre, mejor descansaba para mañana salir temprano, pero por sobretodo la pena que sentía era lo que me hacia volver a la seguridad de mi pieza de Hotel. Llegue después de caminar un poco, me tire en la cama, y después de tres horas me desperté con ropa sobre la cama, me desnude, puse el despertador, y dormí, como no lo hacia hace meses.

6 Comments:

Anonymous Anonyme said...

Legolas...que buen texto, fue como ir a tu lado, sintiendo esas vivencias como propias.... sentir el murmullo de las conversaciones en frances en el tramway, el aire frio en la cara, uuuauuuhhh Paris de noche...en fin, lo lamentable es tu estado de animo en esos momentos, pero por lo menos finalmente dormiste profundamente, esop, saludos.

Jorge

3:08 PM  
Blogger Ego sum said...

gracias por tu preocupación, pero esta primera semana de trabajo me la tome con calma, ni siquiera el pc se prendio. La unica aclaración, es que no estuve en Paris, sino en Nantes, a 400 km de Paris, en la costa Atlantica, recuerdas el Edicto de Nantes, sobre libertad religiosa, ahi se firmo
saludos

2:57 PM  
Anonymous Anonyme said...

Que bacan!! viajar!!
a paris,.!! que romantico. con quien fuiste'

gracias por tus comentarios en mi blog!
saludos!!

Rorro.

1:56 PM  
Anonymous Anonyme said...

Legolas...entonces Nantes esta a orillas del mar cantabrico??, yo recuerdo un viaje de A Coruña a Paris en tren, ero sin duda no pasamos por Nantes, La Coruña (o A Coruña como dicen ahi) esta a la orilla del mar cantabrico, esa zona me recordo mucho el sur de Chile, sin duda Nantes debe ser parecido. Me alegro que estes bien, estoy leyendo tus comentarios sobre las mitologias Celticas..., aunque aun no he posteado nada.... esop, saludos.


Jorge

4:33 PM  
Blogger Ego sum said...

Ce commentaire a été supprimé par un administrateur du blog.

8:26 PM  
Blogger Ego sum said...

Contesto por partes, y en orden.
Gracias Rorro por tus comentarios, fui solo, necesitaba poner distancia a mi vida aca en Chile, a situaciones vividas, y reencontrar personas que de alguna manera me marcaron.
Gracias Edu, y espero leerte pronto.
Jorge, me la pones dificil, explicar aca donde queda Nantes.
Unos 300 km al norte de Bordeaux, a 50 km del Atlantico, a orillas de la Loire el rio mas largo de Francia, que desemboca en St Nazaire. Los trenes que van a España desde Paris, pasan por Bordeaux, creo que subire un mapa para que no se pierdan. La region de Bretagna en Francia, siempre me recordo mucho a Chiloe, por el tipo de clima, geografia y la cidra (chicha de manzana)
saludos a todos y gracias

8:31 PM  

Enregistrer un commentaire

<< Home